El Golfo de México

Apenas se difundió la noticia de que Donald Trump había sido el presidente electo de Estados Unidos por segunda vez, éste pronunció su intención de cambiar el nombre al Golfo de México por Golfo de América, lo cual fue recibido con mucha sorpresa y controversia. Al tiempo que tomó posesión, firmó una orden ejecutiva que dio inicio a un proceso con aplicación principalmente en Estados Unidos. Este cambio de nombre ha sido implementado en los mapas oficiales de Estados Unidos y en la plataforma de Google Maps para usuarios en Estados Unidos; no es un nombre reconocido internacionalmente, no obstante, ha causado gran polémica.

La reacción de México y otros países ha sido crítica. El gobierno mexicano pidió en una carta al director ejecutivo de Google Maps corregir el área erróneamente llamada Golfo de América. En su respuesta, la empresa afirmó que practican de manera habitual el cambio de nombres cuando éstos se han actualizado en fuentes gubernamentales oficiales. Por su parte, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, respondió con ironía esta decisión al sugerir que todas aquellas regiones de Estados Unidos que históricamente pertenecieron a México deberían llamarse “América Mexicana”.

Pero ¿qué implica realmente cambiar el nombre a lugares y rasgos geográficos?. A Donald Trump se le olvida que el Golfo de México ha sido reconocido como tal desde 1540, por lo que internacionalmente esto tiene un sustento histórico. Respecto a que esta decisión solo aplica en su país es relativo ya que para aprobarse debe pasar por la Junta de Nombres Geográficos (BGN por sus siglas en inglés), que se rige por las recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para normalizar y usar de manera consistente topónimos en mapas y documentos. En la BGN participan expertos de diversos países y desde 1990 se consolidó la elaboración de un manual para el establecimiento de autoridades nacionales de nombres geográficos en cuya revisión han participado expertos internacionales, sobresaliendo los de Países Bajos y Noruega.

Algunas de las funciones que realizan el grupo de expertos de dicha junta, es “examinar aspectos de capacitación, manejo de bases de datos y nomenclaturas, así como el intercambio de datos, los nombres de países, la terminología toponímica, los exónimos (nombres convencionales), la pronunciación y la promoción de los nombres geográficos indígenas y de grupos minoritarios”, además de “examinar en grupos especiales las cuestiones de la publicidad, financiación, evaluación y aplicación de las resoluciones de la ONU”. (1)

Las ventajas de la normalización indicadas en el manual se refieren a la eficiencia operacional en la industria, el comercio y la enseñanza y resulta de gran utilidad en la defensa nacional y las comunicaciones terrestres, aéreas y marítimas tanto nacionales, como internacionales, así como también en el levantamiento de censos.

En este sentido, Trump podría proponer el cambio ante la BGN y reconocer el uso uniforme de los nombres geográficos en su país, pero la Junta solo acepta los cambios de nombre por razones “convincentes”, aunque es posible que reconozca el uso de los nombres a nivel local. Así, si la junta llegara a aceptar, esto se haría oficial pero solo en Estados Unidos. Por su parte, el grupo de expertos de las naciones unidas establece que, si los países involucrados en un cambio de nombre no logran llegar a un acuerdo, reconocerán el nombre utilizado por cada uno.  De ahí que, para que haya un reconocimiento internacional, tendrían que aprobar los países implicados, principalmente México y Cuba, quienes hasta ahora se rehúsan a aceptar el cambio.

Este no es un suceso aislado en relación a los cambios de nombres. China, Filipinas y Vietnam también se han enfrentado polémicas respecto al nombre de sus aguas marítimas, como es el caso del Mar meridional de China, el cual también se le conoce como Mar de Filipinas y Mar del Este; mismo caso es el de Irán y todos los países árabes que colindan con el Golfo Pérsico al cual reconocen como Golfo Árabe; y volviendo al caso de México, al Río Bravo lo reconocen como el Río Grande en Estados Unidos.

Más allá de la disputa que esto ha generado, la intención tiene un trasfondo político vinculado al poder y la influencia que tiene Estados Unidos a nivel internacional. Dar ese nombre, deja ver el deseo de Trump por hacer América Grande a partir de decisiones simbólicas de exhibición de poder. Es evidente que, aun cuando el cambio de nombre no afecte los límites y el uso del mar patrimonial, puede derivar en una afectación a las relaciones diplomáticas entre ambos países. [ C ]


Referencias

  1. https://elpais.com/us/20250121/de-golfo-de-mexico-a-golfo-de-america-trump-renombra-el-mapaaunque-con-improbables-consecuencias-internacionales.html
  2. https://cnnespanol.cnn.com/2025/01/20/eeuu/puede-trump-renombrar-golfo-mexico-orix
  3. https://www.vozdeamerica.com/a/eeuu-golfo-america-aplica-internacionalmente/7955585.html
  4. https://www.swissinfo.ch/spa/el-golfo-de-méxico-ya-se-llama-golfo-de-américa-en-google-maps/88 856115
  5. https://www.lavanguardia.com/internacional/20250211/10373506/golfo-mexico-america-google-maps. html
  6. https://www.dw.com/es/golfo-de-méxico-o-golfo-de-américa-dar-un-nombre-es-algo-que-tiene-quever-con-el-poder/a-71577679
  7. https://chequeado.com/el-explicador/golfo-de-mexico-que-se-sabe-sobre-el-decreto-firmado-por-trump-para-cambiar-su-nombre-por-golfo-de-america/
  8. https://elpais.com/us/20250121/de-golfo-de-mexico-a-golfo-de-america-trump-renombra-el-mapaaunque-con-improbables-consecuencias-internacionales.html
  9. https://www.geoportaligm.gob.ec/portal/?wpfb_dl=51
  10. https://unstats.un.org/unsd/ungegn/pubs/documents/Manual_s.pdf
  11. https://www.jornada.com.mx/2025/01/22/politica/004n2pol
  12. https://www.eleconomista.com.mx/opinion/golfo-mexico-siempre-sera-golfo-mexico-20250214-746376.html