Fernando Pessoa, “el Árabe Sabio”

Un reciente viaje a Lisboa me ofreció la oportunidad de visitar la morada original de Fernando Pessoa (1888-1935), convertida ahora en museo, así como dos famosos cafés frecuentados por él: “A Brasileira” y “Nicola”. Pero el acontecimiento más valioso acaeció en la Librería Bertrand de Chiado, donde encontré “Fernado Pessoa. O Sábio Arabe. Escritos sobre a Civilização Arábico-Islâmica”, de la editorial Shantarĭn (Lisboa, Junio, 2025. 128pp).    

Se trata de una antología de textos de Fernando Pessoa dedicados a la civilización árabe e islámica. La edición corrió a cargo de Fabrizio Boscaglia, profesor universitario de Ciencia de las Religiones de la Universidad Lusófona y especialista en el islam en la cultura portuguesa y en la obra pessoana. El libro incluye un prólogo de Adalberto Alves e ilustraciones de Marta Nunes.

El propósito declarado de la obra es mostrar lo que Pessoa -definido como “poeta-pensador de la multiplicidad”- escribió y pensó sobre una civilización fundada en la religión de la unidad divina: el islam. Así, la antología cruza literatura, filosofía e historia de las ideas, y subraya la singularidad de un autor que, pese a haber construido su obra a través de heterónimos con voces contrapuestas, mantuvo una mirada notablemente coherente y positiva hacia el legado árabe-islámico.

Los textos incluidos fueron editados a partir de la lectura de los documentos originales del acervo de Fernando Pessoa conservado en la Biblioteca Nacional de Portugal; de obras publicas en vida por el mismo Pessoa, y de la comparación con otros textos previos del autor relacionados con temáticas similares.  Por no tratarse de una obra crítica, se decidió resumir algunos aspectos de las ediciones originales a fin de hacer más accesible su lectura y su divulgación a un público no especializado.  

Así, el libro está dividido en seis secciones. Empieza con Poemas firmados y escritos entre 1910 y 1926 por Pessoa, salvo “Opiario”, de su heterónimo Álvaro de Campos, en los cuales es visible un imaginario orientalista y arabista visible en figuras como las huris, el turbante o el desierto. La segunda sección son pasajes del Libro del Desasosiego, la obra en prosa más conocida de Pessoa, en la cual se mencionan las mil y una noches y una referencia arabizante en la descripción de Baixa de Lisboa, entre otras referencias.

Una parte central del libro es Un Cuento Filosófico, escrito en inglés, el cual es considerado la primera referencia arabista de Pessoa ya que lo escribió en 1906, cuando estudiaba historia de la filosofía islámica a través de libros en diversas lenguas, poco después de su regreso de Sudáfrica a Lisboa. Después se incluyen cuatro obras en prosa sobre Iberia o el Iberismo que el autor dejó en estado fragmentario, lo cual hace suponer que tendría la idea de desarrollar una obra amplia sobre la materia.

Las últimas dos secciones comprenden textos sobre Neoarabismo y Neopaganismo, para lo cual Pessoa recurre al heterónimo de Antonio para dilucidar acerca de la influencia de la mentalidad y la cultura árabe islámica en la cultura portuguesa, enfocado sobre todo en lo publicado por diversos autores en la revista Orpheu. Y concluye con una serie de textos sobre el rey y poeta Al- Muʿtamid (1040-1095), la cual si bien lleva la firma de su amigo Augusto Ferreira Gomes, los editores consideran que se trata de una autoría a dos manos por el estilo y acercamiento pessoano.

De los materiales reunidos destaca una frase que condensa la tesis central del libro: “no hay movimiento profundo portugués que no sea un movimiento árabe”. Pessoa vinculaba esa idea al legado cultural de filósofos y poetas como al-Muʿtamid, y a la tolerancia y el pluralismo religioso que caracterizaron a al-Ándalus. En otros textos citados por la prensa portuguesa, el poeta llegó a afirmar que “el alma árabe es el fondo del alma portuguesa” —una convicción que, según los investigadores, podría haber germinado durante los años que vivió en Durban, Sudáfrica, donde tuvo contacto directo con comunidades islámicas de origen indio.

Al respecto, Boscaglia sostiene que Pessoa consideraba la civilización arábico-islámica -particularmente la de al-Ándalus- como una civilización que logró reelaborar lo mejor de la cultura antigua y medieval: una civilización noble, erudita y tolerante. Algo importante es que Pessoa nunca profesó una fe institucional. Su relación con la religión fue profundamente heterodoxa: se interesó por el esoterismo occidental, la Cábala, la Orden Rosacruz, la Teosofía, el paganismo y el ocultismo, disciplinas que exploró con mayor sistematicidad que cualquier religión organizada.

Aunque dentro de ese universo plural —el mismo que probablemente le permitió inventar heterónimos con voces, biografías y visiones del mundo propias—, el islam apareció durante mucho tiempo como una referencia menor en la literatura de la época: el desierto, el turbante, las figuras del paraíso coránico, más que como un objeto de estudio riguroso, en el caso de Pessoa, afirma Boscaglia después de una investigación académica de más de diez años, se observa un interés por la civilización arábico-islámica más sustancial, informado y valorativo de lo que se pensaba.

El libro O Sábio Árabe toma su título del primer verso del poema escrito en inglés por Pessoa en 1912 (The Arab Sage´s child…), el cual era parte de un conjunto de poemas titulado “Suite Árabe”, que desafortunadamente no vio la luz. Y no surge de manera aislada, sino que corona un programa de investigación que Boscaglia viene desarrollando en el campo de los estudios pessoanos desde hace mucho tiempo. Quizás el boceto del libro emergió a partir de un número especial de Pessoa Plural -revista académica internacional editada conjuntamente por Brown University, la Universidad de Warwick y la Universidad de los Andes- dedicado íntegramente a “Oriente e Orientalismo” en la obra pessoana.

O Sábio Árabe representa la culminación editorial de una línea de investigación académica que, desde hace más de una década, viene revisando la imagen convencional de Pessoa como autor exclusivamente volcado hacia el esoterismo occidental. Los textos reunidos muestran a un Pessoa que leyó, pensó y valoró la civilización arábico-islámica —y en particular el legado de al-Ándalus— como una de las raíces constitutivas de la identidad portuguesa y, por extensión, europea. Lejos de una curiosidad orientalista superficial, esta faceta se articula, según su editor, con la visión más amplia de Pessoa sobre Portugal: un país llamado a un futuro espiritual y universalista, y no a un nacionalismo cerrado sobre sí mismo.[₪]