El proverbio árabe

Los proverbios en tanto que portadores de la sabiduría, las costumbres, la historia de un pueblo, resultan

indispensables para comprender muchos aspectos de la cultura de ese pueblo.

Julia Sevilla

Etimológicamente proverbio viene de “pro”, que significa por o a nombre de, y “verbum”, que palabra. Por su parte, la Real Academia de la Lengua lo define como sentencia, adagio o refrán o como una obra dramática cuyo objeto es poner en acción un proverbio. Lo cierto es que se trata de una expresión literaria de amplia aplicación y uso en nuestra vida cotidiana. Este aspecto lo distingue de cualquier otro lenguaje literario, a excepción del cuento popular.

Si la religión es para todos los humanos, lo son también el cuento popular y el proverbio, los cuales son transmitidos por tradición y son similares por su arraigadura en la conciencia individual y popular simultáneamente.

Otra característica del proverbio es su arraigo en todas las clases sociales debido a que refieren una amplia gama de experiencias de la vida, son simples y espontáneos y sirven para confirmar una opinión o para comparar lo que ocurrió en un momento pasado con lo que sucede en el presente, como consecuencia de un acto o acción remota.

El momento de la comparación no requiere el conocimiento de los detalles de lo que sucedió en el pasado y que se resumió después en un proverbio; tampoco implica preocuparse por los detalles del suceso o conocer sus protagonistas. El proverbio en general recuerda la ocasión en la que fue dicho como un simple resumen sin detalles y en el presente se aplica para explicar lo ocurrido en el pasado desde un sentido metafórico confirmando su preponderancia en el presente.

La similitud del vocablo en diversos idiomas (proverbi, proverbe, provérbio, proverb) así como su connotación de conocimiento o sabiduría popular que trasciende con el paso del tiempo, ha motivado que en todas las manifestaciones culturales del mundo se considere como un elemento de identidad.

La importancia de estas expresiones se constata con el establecimiento de la paremiología, que estudia  los proverbios y cuya intención es ampliar su conocimiento desde una estructura teórica-conceptual que establece diversos tratados de aproximación y análisis.

En árabe los proverbios reciben el nombre de, maṯal (en singular) / amṯāl (en plural). Francesc Castelló dice que “uno de los géneros literarios árabes existente desde los tiempos preislámicos, el de los amṯāl, engloba un tipo de literatura que, en Occidente o más concretamente en Europa, recibe nombres diferentes, según los matices que adquiera o según su procedencia.

Los proverbios árabes tienen su origen en la tradición oral de las antiguas tribus beduinas, donde la palabra hablada era un instrumento de memoria colectiva y un medio para transmitir sabiduría práctica. Surgieron de experiencias cotidianas, de la vida en el desierto y de la observación humana, y se consolidaron gracias a poetas, narradores y juristas que los incorporaron en sus relatos y discursos.

Con relación a sus características, pueden dividirse en proverbios morales —centrados en la honestidad, la paciencia o la justicia—, proverbios sociales —sobre hospitalidad, familia o convivencia— y proverbios pragmáticos, que ofrecen consejos directos para actuar con prudencia o astucia. Una buena parte de estos emplean metáforas del desierto, animales simbólicos o imágenes de viaje.

Su evolución ha sido continua: pasaron de la oralidad tribal a la escritura medieval, y de ahí a la modernidad, donde siguen vigentes en la comunicación cotidiana. Así se reinterpretan en contextos urbanos y digitales, manteniendo su esencia, pero adaptándolos a las nuevas realidades culturales.

Una primera aproximación a los proverbios árabes puede hacerse tomando en consideración, la etapa preislámica y la actual. Respecto a la primera, Ould Mohamed Baba, catedrático de la universidad Complutense, señala que los árabes de esa época usaban gran cantidad de proverbios, los cuales se contaban o estaban relacionados con diferentes historias, fábulas y anécdotas de la época, reflejando el ambiente geográfico de la península arábiga, el modo de vida nómada, las costumbres, los conocimientos que poseían y las tradiciones, entre otros aspectos.

Diversos estudiosos coinciden en que la colección de proverbios más antigua que se conserva es la realizada en el siglo VIII por, al Mufaḍḍal al-Ḍabbī, autor de la obra “Los proverbios Árabes”, que compila 228 proverbios árabes de la época preislámica, con sus correspondientes anécdotas que dieron lugar a los mismos.

A partir de entonces, otros autores se dedicaron a compilar proverbios, siendo la obra de mayor alcance la de Abū al-Faḍl Aḥmad b. Muḥammad b. Ibrahīm al-Maydānī, quien en el siglo XII compiló en la obra “Arabum Proverbia” hasta 6 mil proverbios, representando la colección más importante y completa sobre Arabia antigua que se haya encontrado hasta la fecha.

Por otra parte, con la aparición de Islam surgirán grandes cambios en la península arábiga. El más destacado es que se pasa del politeísmo al monoteísmo, lo que afectó enormemente, ya que muchos proverbios de la época preislámica se modificaron para adaptarse a la nueva sociedad monoteísta.

La gran influencia de la nueva religión es evidente en los proverbios, que primero se adaptan al Corán, intentando mejorar su mensaje de acuerdo con los versículos (aleyas) del Corán; posteriormente, a los llamados ḥadīṯ, “relato breve que refiere las palabras, gestos y comportamientos de Mahoma en diversas circunstancias”, y finalmente a los actuares y decires de los cuatro califas rectos (Abu Bakr, Umar, Uthman y Ali), considerados los más dignos para continuar con la labor del profeta.

Seleccionar muestras de estas sabidurías vivas es arduo y siempre será una tarea relativa. Sin embargo, para entender las formas, contextos y evolución de estos enunciados sentenciosos se presenta una selección mínima.

“Convivid como los hermanos y trataros como los extranjeros”.

[ Siempre hay que dejar todo por escrito, por muy bien que dos personas se lleven.]

Equivalentes en español: “Entre hermano y hermano, dos testigos y un notario” ; “Entre dos amigos, un notario y dos testigos”. ; “Cuenta y razón, conservan amistad”.

“El vecino, luego la casa”.

[ Aparentemente de doble sentido: 1) antes de comprar la casa, primero hay que mirar que vecinos viven ahí para que no te den problemas, y 2) hay que satisfacer al vecino, antes que a la familia. Ambos refieren la importancia de las relaciones vecinales dentro del clan. ]

Equivalentes en español: “Primero se ha de buscar el vecino que la casa”; “Antes que tomes casa en que morar, mira la vecindad”

“El compañero antes que el camino”.

[ Se hace alusión a que, si se desea acudir a un lugar con un amigo, antes de acudir al lugar hay que escoger bien al amigo que se va a llevar consigo, ya que el amigo escogido es más importante que el lugar. ]

Equivalentes en español: “Un buen compañero alivia el camino”; “Buen compañero hace el camino ligero”; “Con buena compañía no hay larga vía”

“La gente sigue bien mientras sigan diferentes”.

[ En vez de ser todos iguales, es mejor que cada uno sea diferente, así cada uno puede aportar cosas distintas. Es decir, es mejor que la gente sea diferente para poder ayudarse entre ellos. 

Equivalentes en español: “Es dichoso el que no se parece a otro”

“Si se fatiga el camello hasta su oreja le pesa”.

[ Este proverbio hace alusión a que cuando uno está fatigado apenas puede realizar ningún esfuerzo. Y al camello le pasa lo mismo, por lo que incita a cuidar bien del camello y no cansarlo en exceso.]

El camello de carga puede pesar alrededor de 650 kg, y puede transportar hasta unos 350 kg de carga, aunque conviene limitar esta carga a un máximo de 200kg. Un camello cargado no debe trabajar más de 6-8 horas diarias, cubriendo una distancia de unos 4 km al día. Debe reposar entre 10 y 15 minutos cada dos horas de trabajo para que pueda orinar y sentarse. Los camellos de monta se desplazan a un paso rápido, unos 7 u 8 km/h, pudiendo recorrer unos 60-100 kilómetros al día, y trabajando sin interrupción 10 o 15 días seguidos, aunque después se les deberá dar un largo descanso

[ El Corán se compone de 114 capítulos (suras) y cada uno de esos capítulos está dividido en versículos (aleyas) ]

“La vida del mundo se parece al agua que hacemos caer del cielo y se mezcla con las plantas de la tierra de las que comen hombres y ganado. Y cuando la tierra ha florecido se ha embellecido y sus habitantes se creen con poder sobre ella, viene entonces nuestra orden de noche o de día y la dejamos lisa como si el día anterior no hubiera sido fértil.”

[ Analogía sobre el ciclo del tiempo y el desapego material. La riqueza, la juventud y los placeres del mundo terrenal son descritos como un campo verde y floreciente que deslumbra la vista. Sin embargo, se advierte que esta belleza es efímera: de forma repentina llega el invierno (la vejez o la muerte), y todo lo material se convierte en paja seca inservible. Invita al ser humano a enfocarse en las buenas obras, que son imperecederas. ]

“Los que gastan sus bienes buscando la satisfacción de Alá y siendo una confirmación procedente de sí mismos, se parecen a un jardín frondoso y elevado sobre el que cae un aguacero y da sus frutos multiplicándose por dos; y si no le cae el aguacero tiene el rocío.”

[ Se expone la inutilidad de la caridad o los actos religiosos cuando se realizan por pura vanidad o arrogancia (Riya). La fina capa de tierra representa las obras que superficialmente parecen buenas. La lluvia torrencial simboliza el Día del Juicio o las pruebas de la vida, situaciones que lavan las apariencias y dejan al descubierto la roca subyacente: un corazón duro, estéril y vacío de fe.]

” Y no os difaméis unos a otros ni os insultéis con apodos. Malo es dar un nombre de perversión después de ser creyente.”

[Se considera una condena moral contra el chisme, la calumnia y la difamación a espaldas de la gente. Dado que la víctima de un chisme no está presente para defenderse (igual que un cadáver), herir su honor de esa forma se cataloga como un acto de extrema vileza e injusticia social.]

“La riqueza y los hijos son el encanto de la vida de este mundo”.

[ Valida y reconoce de forma natural el profundo amor, orgullo y felicidad que los hijos traen a los padres. La palabra árabe Zinah /encanto) se refiere al adorno o la belleza. Se les considera una de las mayores fortunas que un ser humano puede experimentar en este mundo.]

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